Pendiendo de un hilo la cordura,
flotando en un sueño la inocencia,
ahogándose en un vaso la ternura,
disipándose en la niebla mi sonrisa.

Evaporándose en la brisa mi esperanza,
extinguiéndose en el hielo la pasión,
y lentamente, en este frío proceso,
tiñéndose mi vista de eterno dolor.

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